En días pasados tuve la fortuna de disfrutar una experiencia realmente enriquecedora para mi vida personal y profesional, gracias al llamado que me hizo @mediosydifusion por intermedio de @kloscorrea, al compartir con los estudiantes (muy geek por cierto) del Colegio Bilingue Richmond (@ColRichmond) su primer gran piloto de capacitación a hijos y padres en el buen uso de las redes sociales y herramientas web 2.0 como estrategia para el fortalecimiento del aprendizaje y la creación de una web social que consolide el verdadero concepto de “comunidad” educativa alrededor de padres, docentes, directivas y estudiantes. 

Aunque mi papel se centró principalmente en concientizar a padres e hijos en el uso responsable y sano de la internet y las redes sociales así como la aplicación de protocolos de seguridad a través del control parental de los diferentes dispositivos on y offline, fue muy grato para mí ver la entereza, madurez y fluidez verbal con la que estos niños enseñaban a sus padres el proyecto y les aclaraban en cierto sentido, porqué no se debían “satanizar” las redes sociales, y al contrario, como ellos (los padres) podían participar activamente en comunidades profesionales como Linkedin y potenciar su networking, o simplemente, participar de la “conversación” de sus hijos en la red. 
Sin embargo, y no muy alentador aunque sí retador, encontré que sin importar las clases sociales, los padres nos estamos volviendo obsoletos y analfabetos digitales a una rapidez impresionante. Padres agradecidos y a la vez sorprendidos me confirmaban cuanto desconocían por ejemplo el cyberbulling, el sexting o el grooming (delitos contra menores a través de Internet u otros dispositivos como celulares o videoconsolas) y como estaban permitiendo que sus hijos se adentraran solos a las “calles” del mundo 2.0, cual huérfanos digitales, con total desprotección y falta de supervisión por parte de un adulto responsable.
richmond
Ahora ¿quién educa a quién? pues bien, con este proyecto y tal vez muchos otros parecidos en el mundo, es que nuestros niños se están volviendo más participes no sólo en su proceso de aprendizaje sino en la conformación de una ciudadanía digital que permita la inclusión de todos los miembros de sus núcleos familiares. Tenemos que darnos a la tarea de alfabetizar digitalmente a todo aquel que le haya pasado la tercera ola por encima y se esté quedando atrás; hablo de nosotros, los tantos adultos que no crecimos con un computador de juguete, a quienes realmente el concepto de “nuevas tecnologías” si nos pega.
Por un lado analizo que estaríamos permitiendo que las nuevas generaciones se sientan más activas y participativas en la construcción colectiva de sociedad y de conocimiento, y por otro lado, el reto de los diferentes sectores públicos y privados para promuevan y fortalezcan una verdadera sociedad digital, responsable en el uso ético y sano de las TIC con total inclusión social. 
Y es que al hacer el estudio de control parental en los diferentes dispositivos con conectividad como los celulares (y sus operadores) fue desalentador encontrar que pocos por no decir ninguno, presentan en sus sitios web o planes de servicio, una pestaña para control de seguridad infantil. La empresa privada, especialmente en el sector de las telecomunicaciones, juega un papel trascendental en la protección y seguridad de nuestros menores que usan sus servicios. Mirar caso Vodafone.

Por otra parte, debo destacar que en mi búsqueda de información al respecto encontré el resultado de la mesa de trabajo realizada hace unos años por el Ministerio de Comunicaciones (hoy Ministerio de Tecnologías de la Información y las comunicaciones), el Ministerio de Educación nacional con la participación del grupo de delitos informáticos de la DIJÍN, la Policía Nacional, la ETB, Fundación Telefónica, Microsoft, entre otros, el documento que define a un “buen ciudadano digital” conocedor de sus derechos y deberes como ciudadano digital y el “código de conducta” que guía tanto a niños, adolescentes, adultos e instituciones a que “se comprometan a tener un buen comportamiento en el uso de las TIC en beneficio de su entorno social y gremial, aun en ausencia de normas que rijan este comportamiento”.

Resultado también de este grupo es la cartilla de Tus 10 Comportamiento Digitales, insumo hoy en día del portal del Gobierno en Internet seguro www.internetsano.com

Finalmente, y no menos importante, propongo a ustedes involucrar de una manera más formal a las instituciones educativas en el manejo de TIC no sólo como instrumento y potenciador del conocimiento y el aprendizaje sino también como formador y garante de una política de uso de TIC e internet al interior de sus instituciones, que partan de una clara descripción dentro de los manuales de convivencia (documento que regula o gobierna) y que a través de sus docentes y cátedras se mantenga y cumpla dicha política. En definitiva, pasar de una típica clase de informática, a toda una cultura de formación en competencias y comportamientos sanos alrededor de las TIC.
cortesia @ColRichmond

 

Acompañado a esto, sugiero que así como nuestras antiguas clases de alfabetización o trabajo social se trataban de ayudar a las comunidades cercanas a los colegios, ahora se contemple la posibilidad de realizar una alfabetización digital, de la mano de nuestros jóvenes, a las diferentes poblaciones adultas de sus entornos, conllevando así una labor ajustada a los gustos de la juventud y más enriquecedora y de mayor impacto a la sociedad en general.

Links de apoyo a este artículoEduteka: Diferentes recursos para un Internet seguro.
Internet Sano:  Tus 10 comportamientos digitales
Foro Generaciones Interactivas  : excelente portal sobre Familias digitales
Cualquier ampliación de esta información o para conferencias lo pueden hacer a través de @JoannaPrieto
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