En los últimos años, América Latina ha demostrado que la innovación social no es solo una respuesta a la urgencia, sino una visión estratégica para el cambio y un escenario real de transformación sistémica. Vemos surgir comunidades, movimientos colectivos, laboratorios ciudadanos, emprendimientos sociales y alianzas multisectoriales que buscan resolver desafíos sociales y ambientales desde la creatividad colectiva y el compromiso genuino.
Sin embargo, el futuro de estos ecosistemas no depende únicamente de la capacidad técnica o del acceso a capital —indispensables, claro—, sino de nuestra habilidad para integrar capacidades humanas, propósito colectivo, cultura organizacional, tecnología y sostenibilidad económica, con verdadera voluntad de cambio.
Llevo siendo emprendedora social y aportando a su crecimiento hace 10 años y he vivido en carne propia su propia transformación y recientemente este año viendo la mayor de sus crisis. He reflexionado y por ello comparto este Modelo de Impacto Social 5.0 como una propuesta o marco diseñado para acompañar a organizaciones, movimientos, empresas sociales y ecosistemas que buscan transformar realidades complejas de manera sostenible y regenerativa.
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Partamos por definir lo que ya he venido enseñando en anteriores artículos sobre la sociedad 5.0 – una visión de futuro que busca integrar y equilibrar de manera sostenible el desarrollo científico y tecnológico, el avance económico y el bienestar del ser humano-.
Entendiendo ese horizonte se proyecta este modelo aplicado al tercer sector, de ahí que su nombre sea Impacto Social 5.0 como un enfoque sistémico que integra cinco pilares interdependientes. Ninguno funciona de forma aislada. Juntos, permiten que el impacto sea profundo, escalable y sostenible en el tiempo. ¿Es definitivo? no, es una propuesta abierta para que la co-creemos y evolucionemos juntos por un mejor futuro para nuestro sector:
El cambio social comienza en las personas. Hoy sabemos que habilidades como la resiliencia, la adaptabilidad, la agencia humana, la inteligencia emocional, el pensamiento crítico y la capacidad de colaboración son tan importantes como el conocimiento técnico o la experiencia sectorial. El WEF afirma que cerca del 44% de las habilidades laborales hoy se reconfiguraran a capacidades humanas y el sector social no es ajeno a esto, todo lo contrario, es el que más requiere este reskilling y upskilling (actualización de habilidades). Estamos en deuda de potenciar nuestra mentalidad de crecimiento.
Por otra parte, las organizaciones (sociales o no) que invierten en el desarrollo interno de sus equipos —bienestar, aprendizaje continuo, liderazgo consciente— no solo cuidan a quienes sostienen el impacto, sino que multiplican su capacidad de transformación auténtica. El sector social está cansado, con burnout (52%) y el autocuidado y bienestar holístico se convierten en fundamentales para sostener el impacto.
Para este punto en particular debo mencionar que desde la Neurociencia, los Objetivos de Desarrollo Interior (IDGs) y mi propuesta del Liderazgo 5.0 se estaría aportando a ese trabajo interior y de florecimiento humano que debemos emprender los que trabajamos en este sector. (ver presentación para ampliar este punto de personas).
El propósito no es un mensaje inspirador; es una fuerza estratégica. Es lo que permite priorizar, tomar decisiones difíciles, alinear actores diversos y sostener el rumbo incluso en contextos de escasez o incertidumbre. En el Impacto Social 5.0, el propósito conecta el para qué con el cómo, y articula el trabajo local con los grandes desafíos globales, como los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
Ninguna organización transforma un sistema actuando sola y por eso en este punto es clave hablar de ecoSISTEMAS y esa co-laboración estratégica, fundamental para entender los nuevos modelos híbridos, las alianzas multisectoriales, el co-diseño de soluciones complejas donde las comunidades son protagonistas más que meros beneficiarios, básicamente, entender el poder del nosotros en la diseño de futuros más inclusivos y prósperos.
No se puede quedar por fuera en este escenario de propósito que las reglas de juego y hasta la cancha cambiaron, las nuevas narrativas nos invitan hoy a ser más visionarios, estratégicos y a utilizar lo mejor de la inteligencia colectiva al servicio de otros y de la innovación social del futuro. Lo que narramos, lo creamos, o cómo es más conocido hoy «Creer para crear y crecer». Este punto es una invitación a dejar de ser el solo-hero a ser parte de los avengers del cambio y la transformación social.
Si las personas son el corazón y el propósito es la brújula, la cultura es el sistema que hace posible el movimiento. Sin culturas colaborativas, abiertas al aprendizaje, al cuidado y a la innovación, incluso las mejores estrategias fracasan. Ninguna semilla florece en un terreno infertil, y la cultura es ese terreno que permitirá que toda esta propuesta crezca y florezca.
Mucho se podrá decir desde las cabezas, la dirección o liderazgo o los manuales o procedimientos pero sino hay cultura sólida donde las personas y el propósito encuentren lugar nada pasará.
Impacto Social 5.0 promueve culturas donde:
En este apartado debo rescatar algo que lo que fui consciente en un reciente encuentro de emprendedores sociales latinoamericanos en Manizales, Colombia; la identidad propia de los emprendimientos y emprendedores sociales en Latinoamérica, qué es aquello propio nuestro, nuestro sello, lo que seremos capaces de ofrecer al mundo a partir de lo nuestro. Debemos pasar de la mentalidad de receptores a ser creadores de innovación social de exportación con marca propia latinoamericana. Lo que tenemos son atributos de sobra para lograrlo.
La tecnología no es un fin, es un habilitador y debe ser centrada en lo humano. Es claro desde hace un tiempo que la innovación es cada vez más human-center y más aún si hablamos del sector social. Acá hay que llamar la atención fuertemente el cómo estamos gestionando los datos con ética, la inteligencia artificial, las plataformas colaborativas, la automatización y las herramientas digitales a la hora de medir el impacto por ejemplo, pero permiten entre otras amplificar el alcance, mejorar la eficiencia y fortalecer la toma de decisiones.
En el Impacto Social 5.0, la tecnología está al servicio del propósito y de las personas, no al revés. No reemplaza lo humano: lo potencia. No olvidar que la tecnología es y será una herramienta, pero no el norte. Por ejemplo, seremos nosotros quien distinguiremos con ética y transparencia sesgos, fake news, etc.
Para nosotros los emprendedores sociales la tech no solo potencia todo nuestro impacto, debemos aprender a usarla desde la génesis o el adn de todo lo que hacemos, como un copiloto que potencia nuestra capacidad y creatividad: analizando mejor, diseñando soluciones, anticipando riesgos, creando nuevas oportunidades…en fin, cuando la tecnología se usa con intención, amplifica toda nuestra inteligencia colectiva, no nos remplaza si entendemos que será un complemento.
Y bueno, no podía dejar por fuera lo que inyecta y sostiene todo el impacto, los recursos económicos y recurrentes, porque no habrá impacto sostenible sin sostenibilidad económica. Este quinto pilar es fundamental y, durante años, ha sido uno de los grandes talones de Aquiles del sector social.
El Modelo de Impacto Social 5.0 propone repensar la sostenibilidad desde una lógica más estratégica y diversa:
Estoy segura que los seres humanos encontraremos la mejor forma de encontrar propósito en todo lo que hacemos porque es nuestra naturaleza, y aunque la dinámica económica cambie siempre, encontraremos las salidas para seguir transformando vidas. La sostenibilidad no es solo conseguir recursos: es diseñar organizaciones viables, resilientes y adaptativas, capaces de sostener su misión en el tiempo. ¿Uds cómo creen que podemos fortalecer la sostenibilidad del sector antes todos los desafíos de hoy?.
Porque el sector social enfrenta desafíos simultáneos:
Impacto Social 5.0 ofrece un lenguaje común y una hoja de ruta para articular actores, fortalecer capacidades internas y construir soluciones que no dependan únicamente de la buena voluntad, sino de estructuras sólidas y sostenibles.
Una invitación final, el futuro del impacto social no será únicamente tecnológico ni filantrópico. Será humano, colaborativo, ético y económicamente sostenible. Impacto Social 5.0 es una invitación a liderar desde una visión más madura del cambio: una que honra a las personas, se sostiene en el propósito, se vive en la cultura, se apoya en la tecnología y se garantiza con sostenibilidad.
El sector social está llamado a reinventarse. Y ese futuro, lo construimos juntos.
IMPACTO SOCIAL 5.0 Innovación humana para transformar sistemas complejos Personas • Propósito • Tecnología Joanna Prieto – de Joanna Prieto. Co-fundadora de www.GeekGirlsLatAm.org
Sociedad 5.0, por un futuro más equitativo, sostenible y humano