Redes sociales en educación

Una aproximación a las redes sociales en el aula

Hablar de la importancia de los medios sociales en la educación ya no es novedoso ni es noticia, hace ya un par de años que esto no se cuestiona pero sí sigue inconcluso el capítulo de cómo lograr incorporar exitosamente en el currículo y en la vida de la comunidad educativa el valioso aporte que dan las redes sociales en el aula.

Varios me han preguntado en diferentes escenarios cómo se puede lograr, algunos otros me cuentan su experiencia y me debaten sobre su pertinencia o no, así que este año, luego de una larga pausa de vacaciones me animo  a escribir y a compartir con ustedes lo que ha sido mi experiencia y mi investigación en la incorporación de los medios sociales en el proceso de enseñanza-aprendizaje como una forma más de buscar que mis aprendices avancen exitosamente en sus procesos.  
 Es importante aclarar, que si bien las TIC y en especial las redes sociales  llegaron para quedarse y complementar  las metodologías y estrategias de enseñanza-aprendizaje, no hay ningún medio que mejore por sí mismo este proceso, sin embargo, las potencialidades de las mismas son enormes y de la mano de la innovación constante podremos proporcionar otras dinámicas de relación y comunicación que mejoren los entornos colectivos o personales de aprendizaje.
En cuanto metodologías perfectas no hay nada, solo una constante experimentación y unos resultados medibles para compartir, en mi experiencia si Ud. es de los que se pregunta como comenzar asegúrese primero de contar con unas condiciones previas:
  Infraestructura adecuada;  ello es disponer de los recursos tecnológicos que le permitan a los docentes y aprendices interactuar en un espacio idóneo.
  Formación adecuada; si queremos llevar las redes al aula, de las primeras cosas por hacer será contar con las competencias apropiadas por parte de los tutores. Esto por lo general es un punto crítico si tenemos en cuenta que tendremos que ser más “vivos” que los mismos nativos digitales para formarlos en su propio ambiente.
  Desarrollar un currículo que incluya no solo el desarrollo de competencias digitales sino sobre todo competencias sociales y comunicacionales que permitan en últimas, un perfecto acoplamiento de tecnologías duras y blandas.
 De ser posible definir si se incorporará una red abierta o cerrada, según sea la madurez de la comunidad educativa, por lo general, una red cerrada facilitará la curva de aprendizaje inicial.
Teniendo en cuenta lo anterior como previos, sugiero comenzar la aventura con nuestros aprendices así:
 Crear una identidad digital: (que de paso nos sirve para que se configure un Entorno Personal de Aprendizaje –PLE– responsable) esto incluirá no sólo el perfil del alumno sino también definirá la información que se compartirá o no.
– Nettiqueta: que no es cosa que conocer y practicar constante las normas que rigen el buen comportamiento y uso correcto del lenguaje en la red.
   Buenas prácticas 2.0: un poco de principios tecnológicos y actitudes 2.0 no están de más y se hacen indispensables cuando tenemos problemas crecientes como el cyberbulling, sexting, grooming, etc. Estas buenas prácticas van más allá de la nettiqueta y abarcan factores de seguridad informática, buen trato y comportamiento responsable con el contenido y con las personas.
   Asignación de roles: aseguran la dinamización, la sana interacción y compromiso activo, el desarrollo de los fines educativos de la red, además de fortalecer el aprendizaje colaborativo y en últimas favorecer la construcción colectiva de conocimiento.
    Herramientas y medios 2.0: se hace indispensable manejar algunas aplicaciones que se integrarán a la red y a los PLEs para asegurar el componente comunicativo, colaborativo y creativo que permita organizar, seleccionar, analizar y compartir la información y el conocimiento. Podría incluir también otros medios del entorno digital; se elegirán de acuerdo con los propósitos educativos definidos previamente.
   Networking e interacción entorno a los fines y/o objetivos educativos: refiere al hecho mismo del proceso enseñanza-aprendizaje, es decir ¡la red en acción!
    Retroalimentación, control y evaluación: como lo leí alguna vez y nunca lo olvidé, “hay que mirarse al espejo” y hará parte fundamental del proceso e incluye a toda la comunidad educativa, esto permitirá establecer las estrategias de mejora necesarias para la madurez de la red.
Dada la naturaleza corta de esta entrada no puedo abarcar en profundidad lo que la investigación ha arrojado, sin embargo grosso modo les comparto apartes que puedan darnos luces a todos los que trabajamos en educación de cómo dar el primer paso en la aventura de innovar en tácticas de enseñanza para favorecer a nuestros aprendices digitales.
Agradezco la retroalimentación que puedan darme y seguir aprendiendo ¡Compartiendo!

Acerca del autor
Joanna Prieto

Joanna Prieto

Facebook Twitter Google+

Ayudo a personas y organizaciones a entender el mundo de hoy, a empoderarse y emprender desde el propósito de cada ser y conectarse con la Economía Digital. Les enseño a construir una #MarcaPersonal con propósito y gestionar estratégicamente la Transformación Digital a partir de las habilidades blandas (talento humano y cultura).

Comments

  1. Este tema está super más cuando los chicos ya no quieren salir de las redes sociales. espero seguirla y complementar mis conocimientos para llevar a la práctica y hacer de las redes sociales una forma de implementar los procesos de enseñanza y aprendizaje.

    Elizabeth

Add A Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.